jueves, 26 de abril de 2018

El hombre que ha superado el ataque de un oso, un tiburón y una serpiente

Algunos surfistas en Hawai han padecido el ataque de un tiburón. Tampoco es raro que recibas una mordedura de serpiente de cascabel si vas andando por el desierto de Utha. Y si estas acampando en un bosque de Colorado hay alguna probabilidad de ser atacado por un osos negro. Lo raro es que todos estos ataques los reciba la misma persona y que viva para contarlo.
¿Mala suerte? Puede ser, porqué las probabilidades de que le suceda todo esto a una persona es de 893.35 cuatrillones a uno.
Esta es la historia del entusiasta del aire libre Dylan McWilliams, un joven de 20 años de Colorado. Todos estos ataques los ha vivido en poco más de tres años, pero él sigue viviendo en contacto permanente con la naturaleza.

Mordedura del tiburón tigre en la pierna de Dylan McWilliams© Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Mordedura del tiburón tigre en la pierna de Dylan McWilliams
Ha sobrevivido al ataque de un tiburón tigre
La semana pasada, McWilliams estaba practicando surf en la isla de Kauai, Hawai, cuando sintió que algo le golpeaba en la pierna. “Vi al tiburón debajo de mí. Empecé a patearlo, sé que lo golpeé al menos una vez, y nadé hasta la orilla lo más rápido que pude”, explica McWilliams. La herida requirió siete puntos y las marcas de los dientes sugirieron que se trataba de un tiburón tigre.
En ocasiones, los ataques de tiburones ocurren en Hawái, especialmente por los tiburones tigre, dijo George Burgess, director emérito del Programa de Florida para la Investigación de Tiburones de la Universidad de Florida. Sin embargo, las probabilidades de ser atacado por un tiburón en aguas de Estados Unidos es uno de 11,5 millones, dijo.
”Mi madre estaba preocupada”, dijo Dylan sobre su llamada a sus padres poco después de que los paramédicos se encargaran de su lesión. “No sé si me quieren haciendo todo esto”, admite, pero cree que lo apoyan.
Dylan ha estado recorriendo los Estados Unidos y Canadá durante los últimos años, financiando sus viajes con trabajos ocasionales en ranchos e incluso como instructor de entrenamiento de supervivencia. “He estado enseñando a niños y personas, cualquiera que quiera, cómo sobrevivir en el desierto y vivir de la tierra como lo hicieron los exploradores”, explica.
Su abuelo fue la primera persona en enseñarle técnicas de supervivencia a la edad de tres o cuatro años, y nació un amor por el aire libre.
Ha sobrevivido al ataque de un oso negro
En julio pasado estaba acampando con unos amigos en un bosque de Colorado, cuando a las 4 de la madrugada, mientras dormía a la intemperie, se despertó y descubrió que un oso negro estaba sujetando su cabeza.
”Este oso negro me agarró por la parte posterior de la cabeza, y yo estaba luchando hasta que me dejó ir”, describe vívidamente Dylan.
Sus amigos se despertaron con la conmoción, pero después de que el oso macho de 300 libras (136 kg) pisoteó a Dylan, se alejó.
Las probabilidades de sufrir el ataque de un oso es de 1 entre 2.1 millones de probabilidades de ser lesionado por un oso. “Un oso negro norteamericano que ataca a un humano generalmente está hambriento”, dijo el escritor Gordon Grice, autor de ‘El libro de los animales más mortíferos’. Entre 1900 y 2009, solo 14 personas fueron asesinadas por osos en los 48 estados continentales de EEUU.
Una serpiente de cascabel, en una imagen de archivo© Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Una serpiente de cascabel, en una imagen de archivo
Ha sobrevivido a la mordedura de una serpiente
Tal vez no tan sorprendentemente, dada la suerte de McWilliams, es que recibiera la mordedura de una serpiente. Mientras caminaba por un desierto de Utha (EEUU) en 2015, con tan solo 17 años, tropezó con una serpiente de cascabel. Le mordió pero Dylan asegura que la mordedura tenía poco veneno y decidió no ir al hospital. El resultado de la mordedura con poco veneno fue dos días enfermo.
Las probabilidades de ser mordido por una serpiente venenosa en los EE. UU es de 1 entre 37.500. Una probabilidad infinitamente menor si la comparamos con las probabilidades de morir en un accidente automovilístico que es de 1 entre 112.
Él atribuye estos incidentes peligrosos a simplemente estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, y agrega: “No culpo al tiburón, no culpo al oso, y no culpo a la serpiente de cascabel”.
”Tenemos que respetar los límites de los animales, pero no creo que yo haya invadido ni provocado ninguno de los ataques, simplemente sucedieron”.
Dylan McWilliams ahora está impaciente por que sus heridas se curen para que pueda volver al oleaje. A pesar de su mala suerte, alienta a todos a experimentar el aire libre. “Todavía voy de excursión, sigo atrapando serpientes de cascabel, y todavía voy a nadar en el océano”.
Cuando, en una entrevista para la BBC, se le preguntó si creía que viviría otros sucesos peligrosos con animales, respondió: “Espero que no, pero paso la mayor parte del tiempo en la naturaleza con animales.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

NOTICIAS MAS DESTACADAS

PERIODICOS

REGIONALES

DESTACADA